El estrés laboral y NEUROFEEDBACK

El estrés laboral se puede tratar eficientemente con NEUROFEEDBACK

Dependemos de un funcionamiento cerebral adecuado, el cual se ve alterado por diferentes factores tanto internos como externos, que constantemente generan desequilibrio y con ello la aparición de diversos síntomas.

El estrés, aunque necesario para la supervivencia y la solución de problemas, en altos grados y en forma crónica genera un desgate innecesario de todo el sistema, agotando sus recursos. Es entonces que se aprende a activar en forma inconsciente y ya mecánica, todo un sistema psicofisiológico y conductual, que ante la falta de discriminar adecuadamente que estímulos ameritan de dicha alarma, terminan desgastando y utilizando en formas equivocadas mecanismos preciados solo para situaciones determinantes.

Un sistema de hipervigilancia se convierte en regla general de comportamiento y se obvia la activación de otros circuitos neuronales, que podrían equilibrar y brindar una reorganización diferente.

Como se aprende un hábito, y con su repetición se construye una conducta, el estrés llega a convertirse también en un estilo de vida, en donde la persona desconoce otras formas diferentes de sentir, pensar y actuar.

La psicología pretende a través de diferentes técnicas, entre ellas la reestructuración de los pensamientos, que el sujeto logre encontrar otras alternativas de enfrentamiento, utilizando la energía necesaria y produciendo estados de bienestar emocional, autocontrol y autoestima. Pero en muchos casos, apoyando las ideas escritas anteriormente, se ha convertido en un estilo de vida, que cuesta cambiar y que es totalmente nuevo. Por lo tanto se necesita el tiempo y la voluntad suficiente para lograr dicha meta.

El neurofeedback se convierte en un alternativa que genera a corto plazo dicha reorganización y regulariza la actividad cerebral en las zonas relacionadas. A través de un tratamiento no invasivo y sin consecuencias secundarias, el mismo cerebro realiza una evaluación de su funcionamiento y por medio de procesos de retroalimentación, corrige y aprende nuevas formas de actividad. Posteriormente es el mismo individuo, el que realiza estos procesos de regulación y logra darle el significado real a cada evento difícil, generando posteriormente estados de relajación y descanso.

Las ideas obsesivas, repetitivas e invasivas pueden ser aprendidas a controlar, aportando en el bienestar emocional. El control de la preocupación, la culpa, el miedo y la desesperanza en uno mismo, podrían aportar a nivelar dicho circuito y disminuir los síntomas del estrés.

El sistema se equilibra e influye en cada subsistema. La respiración se hace más profunda y oxigena el cerebro, brindando claridad mental. Disminuye la sudoración, las palpitaciones, y los diferentes síntomas que generan molestia y descontrol.

El neurofeedback, apoyado en investigaciones de muchos años, posibilita estados de relajación y aporta, a través del entrenamiento cerebral, la oportunidad de vivir en forma diferente y plena, conociendo otras posibilidades que redundan en todas las esferas de la vida.