Entrenamiento de Hemisferios

Entrenamiento del hemisferio derecho e izquierdo con Neurofeedback

El hemisferio derecho y el izquierdo tienen modos de funcionamiento diferentes. De la dificultad de trabajo en alguno de estos hemisferios o de la sincronía

que exista entre los dos, se pueden presentar los diferentes trastornos o dificultades en las diferentes funciones neuropsicológicas.

El hemisferio izquierdo es más analítico, de procedimientos y detalles; más lógico y concreto. De datos y resultados precisos.

El derecho es más sintético, trabaja más con la generalidad, es más emocional e intuitivo.

El derecho por su gran contenido emocional, es más precavido, tendiente al pesimismo, alerta al medio circundante y atento a sobrevivir utilizando las conductas más primitivas. Por lo tanto el derecho, esta mas dispuesto a aprender cosas nuevas que le permitan adaptarse a diversas situaciones. Los prefontales derechos, se encargan de autoevaluarnos para determinar si estamos acercándonos a la meta propuesta y hacer los ajustes necesarios en el momento indicado.

El cerebro derecho nos brinda la fuerza y la motivación necesaria para adquirir nuevas habilidades y destrezas, que nos permitan sentirnos seguros y aceptarnos en nuestra esencia. La seguridad que nos brinda nos abre la posibilidad de conectarnos con los demás.

El izquierdo se encarga de poner al servicio de las diferentes situaciones las habilidades que ya han sido adquiridas, sigue cuidadosamente reglas y procedimientos que posibiliten que las habilidades aporten en la consecución de metas.

Un ejemplo que permite entender los conceptos mencionados anteriormente es el siguiente:

Una persona que debe enfrentarse a un nuevo trabajo, para lograr adaptarse en forma efectiva, pondrá a su disposición el trabajo conjunto del hemisferio derecho y el izquierdo.

De entrada debe comprender toda una serie de reglas y procedimientos en detalle que su memoria almacenará, seleccionado los detalles más relevantes que le permitan resolver problemas posteriormente. El hemisferio derecho le ayudará a desarrollar nuevas habilidades y estilos de relación con los demás, según las costumbres y filosofía de su nuevo trabajo. Le brindará la posibilidad de autoevaluarse y confrontar sus creencias frente a las de la empresa o lugar en donde se encuentre.

El hemisferio izquierdo aportará en la solución de problemas  en forma más analítica, detallada y con la construcción de procedimientos guiados por pasos específicos y detallistas. Tomará decisiones en forma más racional, pero en combinación con la emotividad y la intuición que le brinda el hemisferio derecho. A la vez, este, le facilitará evaluar si el ambiente en donde se encuentra es seguro y que cosas debe modificar para encajar de mejor forma sin dejar de lado su esencia  e identidad.

El izquierdo brinda la posibilidad de planificar y organizar. Es verbal y consciente. Es exacto y práctico.

El derecho en no verbal, con capacidad para generalizar y creativo.

Cabe destacar que el hecho de que cada uno tenga unas funciones específicas, no significa que el otro no tenga estas mismas posibilidades. Por ejemplo, con respecto a la creatividad, el hemisferio izquierdo logra altos niveles de creatividad, basados en el orden y la precisión; por ejemplo para resolver problemas matemáticos.

El trabajo en conjunto de derecho e izquierdo es necesario en las diferentes situaciones que nos enfrentamos.

Poniendo otro ejemplo, cuando tenemos un conflicto con los demás, el izquierdo no ayuda a resolver el problema basándonos en hechos y el derecho nos brinda la intuición y la lectura del lenguaje no verbal para detectar las reacciones en los otros y de esta manera poder relacionarnos. El derecho nos brinda la posibilidad de controlar efectivamente las emociones y escuchar.

Como se ha mencionado en otros artículos. El cerebro se divide en cuatro lóbulos: frontal, parietal, temporal y occipital, tanto derechos como izquierdos.

El entrenamiento con Neurofeedback nos posibilita colocar los electrodos en el área que deseemos trabajar.

El izquierdo frontal (área anterior), nos brinda calma mental. Sobre todo para aquellas personas que tienen un descontrol sobre sus pensamientos, que son desorganizados y repetitivos generando ansiedad. A la vez permite que nuestro discurso sea organizado y fluido influenciado por la lógica.

El derecho frontal (área anterior), calma la reactividad emocional y brinda seguridad y confort, en el caso de personas que tienen una actividad cerebral muy activa en esta zona y se presentan altos niveles de ansiedad y preocupación, como prevención y sobredimensión de percepciones hacia los demás.

El izquierdo posterior, aporta en la conciencia del entrono en lo relacionado a tener presente los detalles, la lectura de los símbolos y poner a disposición los conocimientos y habilidades almacenadas. Es esencial en procesos matemáticos y de comprensión de lectura.

El derecho posterior, facilita la relajación física, el control sobre el cuerpo y la adecuada relación de este en el espacio. Esencial en los deportes por ejemplo.

Permite la integración sensorial. Apropiado para aquellos casos como por ejemplo el autismo y el déficit de atención con hiperactividad, donde se presenta la dificultad de integrar información a través de los sentidos en una forma organizada y coherente. Por otro lado posibilita la orientación en tiempo y espacio.

Neurofeedback, permite cruzar funciones del hemisferio derecho y el izquierdo, con las funciones frontales y posteriores. Tomado como ejemplo el concepto anterior, podemos mencionar, un niño con un diagnóstico desafiante oposicionista. En este caso, entrenaríamos e iniciaríamos el tratamiento, calmando la reactividad y descontrol emocional del frontal derecho y cruzando con el fortalecimiento de funciones del posterior derecho, aportando en el control corporal, la capacidad para clamarse físicamente y tener mayor seguridad de sí mismo en su alrededor. A la vez aumenta la necesidad de expresión emocional y la empatía que ayudan a generar vínculos, sentirse aceptados y amados por los demás.

En casos como el asperger y el autismo, ayuda a comprender en mejor forma el funcionamiento del mundo y hacer lecturas emocionales más precisas de los demás, como aumentar el sentido común.

Otro tipo de entrenamiento se refiere a síntomas que son paroxísticos, es decir que van en incremento y necesitan de estabilización hemisférica, como las migrañas y las convulsiones. En estos casos se hace propicio trabajar izquierdo y derecho al mismo tiempo, en temporales.

En los casos de traumas cerebrales, accidentes cerebros vasculares o infecciones que son focalizados y se pierde una función determinada, se entrena en el punto específico. Se pone como ejemplo el caso de un joven con encefalitis, que inicia en el hemisferio izquierdo posterior, afectando la memoria a corto plazo. El tratamiento plantea la meta hacia esta función y la prevención de daño de otras.

Para concluir se pretende exponer la eficacia del tratamiento en Neurofeedback, teniendo en cuenta la capacidad para intervenir en diversas funciones y propender por el trabajo en equipo y simétrico entre los dos hemisferios.

Otro factor importante para aclarar es la posibilidad de realizar cambios en los protocolos según la evolución de cada paciente.